Desde el servicio de aparcacoches hasta el vestíbulo, la experiencia de llegada está impregnada de la energía inconfundible de la marca, su diseño refinado y sus detalles cuidados, que marcan la pauta de un estilo de vida a la altura de su nombre.
«EL OBJETIVO ERA CREAR UNA COMBINACIÓN DE
FORMAS ORGÁNICAS QUE PARECIERAN BAILAR
EN EL CIELO PARA COMPLEMENTAR EL ACTUAL
PERFIL URBANO DE BRICKELL».