Por la noche, Brickell se convierte en un escenario de película. Contempla las luces centelleantes del horizonte y las impresionantes vistas de la bahía mientras la ciudad bulle a tus pies, creando el refugio perfecto tras el trabajo para disfrutar de cócteles, charlar y relajarse hasta altas horas de la madrugada, al estilo de The Standard.